A requerimiento de Loca Academia de Vaders y para no acabar como sus extintos políglotas, he traducido el enlace de Le Monde Diplomatique al cristiano, ordenando los países por orden alfabético:
Arabia Saudí:
Gracias a su opulencia financiera, el reino ha podido limitar los efectos de las protestas que han agitado el mundo árabe. Depués de las primeras manifestaciones organizadas en marzo, el rey Abdallah anunció una serie de medidas destinadas a desactivar preventivamente cualquier protesta.
El 25 de septiembre, el rey decidió conceder el derecho a voto a las mujeres, a raíz de un amplio movimiento en este sentido organizado principalmente a través de las redes sociales.
Argelia:
Tras las manifestaciones de enero, en las que se produjeron al menos 5 muertos y cerca de 800 heridos, el Gobierno argelino multiplicó las medidas para apaciguar el descontento social.
Después de haber anunciado en abril una serie de reformas políticas, el presidente Abdelaziz Boutlefika decidió poner el acento en el poder adquisitivo, redistribuyendo parte del producto de la renta petrolera. Pero la elevada inflación limita los efectos de estas medidas económicas, mientras que las reformas políticas se retrasan.
Egipto:
Tras el levantamiento popular que derrocó a Hosni Mubarak, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas asumió el control del país en febrero. Pero las reformas políticas anunciadas entonces se retrasan, provocando durante el verano nuevas manifestaciones en la famosa plaza Tahrir. Las elecciones legislativas deberían organizarse en noviembre, antes de las presidenciales.
La transición política se complica por las graves tensiones religiosas que agitan el país. A principios de octubre, los enfrentamientos entre coptos (cristianos de Egipto) y fuerzas del orden, causaron 25 muertos y más de 300 heridos en El Cairo.
El juicio contra el dictador depuesto, acusado de corrupción y de asesino de manifestantes, comenzó a principios de agosto.
Emiratos Árabes Unidos:
En marzo, 130 intelectuales y militantes reclamaron en una petición que el Consejo Nacional federal (CNF), una asamblea consultiva sin poder legislativo, fuera elegido por sufragio directo y que dispusiera de “poderes legislativos y de control.”
Después de este primer movimiento de protesta, el Gobierno multiplicó el dispositivo de seguridad en las calles de la capital para evitar un incendio. A título de ejemplo, cinco militantes a favor de la democracia fueron juzgados por “haberse opuesto al sistema de gobierno” y haber “insultado” a los dirigentes del país.
Irak
Desde principios de año, un movimiento bautizado como “la revolución de la cólera irakí” ha organizado varias manifestaciones exigiendo “el cambio, la libertad y verdadera democracia” en el país.
Tras un mes de asambleas populares, “el día de la cólera” fue reprimido violentamente, con 16 muertos. A raíz de estos hechos, el Primer Ministro Nuri Al-Maliki dio 100 días a sus ministros para hacer los deberes en materia de lucha contra la corrupción y mejora de los servicios públicos.
Irán:
El Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu había advertido que la “primavera árabe” podría convertirse en un “invierno iraní”, pero, aunque efectivamente en abril hubo algunas manifestaciones en el país, el régimen del Presidente Ahmadineyad reprimió rápidamente la protesta.
Las autoridades temen un movimiento comparable a la “revolución verde” de 2009, a raíz de las protestas por la reelección de Ahmadineyad, que la oposición consideró fraudulenta.
Jordania:
El reino hachemita se enfrenta desde enero a un movimiento de protesta contra el rey Abdallah II. Para apaciguar los ánimos, el rey ha nombrado el 17 de octubre a un juez de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, Aoun Khassawneh, como Primer Ministro, una remodelación ministerial que estaba entre las principales reivindicaciones de los manifestantes.
Libano:
En marzo se organizaron diversas manifestaciones en el país, especialmente la marcha del “orgullo láico”, en cuyo transcurso los manifestantes reclamaron reformas del sistema político confesional. Más de 2.000 personas desfilaron para exigir el laicismo, el matrimonio civil y un Estado de Derecho.
Libia:
El 23 de octubre, el Consejo Nacional de Transición (CNT) proclamó oficialmente en Bengasi la “liberación” de Libia, tras 42 años de reinado absoluto de Muammar Gadaffi, capturado y muerto el 20 de octubre en –Sirte.
Después de siete meses de guerra civil, Libia debería formar en noviembre un Gobierno interino y un Congreso Nacional encargado de redactar una constitución. Según los responsables del CNT, la principal fuente del Derecho en la Libia post Gadaffi será la ley coránica.
Marruecos:
Después de cuatro meses de manifestaciones regulares del Movimiento 20 de Febrero, que encabeza las protestas, el rey Mohammed VI propuso una reforma constitucional, transformando la monarquía de Derecho divino en monarquía parlamentaria, que fue aprobada en referendum en julio y que refuerza notablemente los poderes del primer ministro.
Pero las protestas sociales no se han extinguido.La oposición, que había llamado a la abstención en el referéndum, denunció un “referéndum ilegal” y continuó reclamando apertura política. Está prevista la celebración de elecciones legislativas, pero aún no se ha determinado su fecha.
Omán:
Desde enero, se han producido amplios movimientos huelguísticos en la región de Sohar, que se fueron extendiendo al resto del país. Las autoridades reaccionaron anunciando diversas medidas sociales, como la subida del salario mínimo o la creación de prestaciones por desempleo, y en marzo realizaron una remodelación ministerial.
El sultán Qabus Ibn Said, que dirige el país desde hace 40 años, también anunció una reforma constitucional que debería reforzar los poderes del Consejo legislativo.
Siria:
Desde el 15 de marzo, Bachar Al-Assad se enfrenta a un vasto movimiento de protesta, reprimido violentamente por el régimen. Los militantes a favor de la democracia exigen la salida del Presidente y la convocatoria de elecciones libres en un país que es gobernado por el partido Baas desde 1963, y por la familia Al-Assad desde 1971.
A pesar de la entrada en vigor de algunas reformas políticas aperturistas, como el levantamiento del estado de excepción, el Presidente sirio sigue ignorando las llamadas internacionales para que detenga la represión que, según la ONU, ha causado más de 3.000 muertos.
A finales de agosto, la mayor parte de las corrientes políticas opuestas al régimen de Damasco constituyeron el Consejo Nacional Sirio (CNS).
Túnez:
Diez meses después de la “revolución de los jazmines, que echó del poder al anciano presidente Zine El-Abidine Ben Alí, Túnez organizó las primeras elecciones libres el domingo 23 de octubre, un escrutinio histórico para designar a los representantes de la futura Asamblea Constituyente entre más de 10.000 candidatos. Los islamistas del partido Ennahda, reprimidos por el régimen de Ben Alí, pero legalizado tras la revolución, han sido los grandes triunfadores de las elecciones.
En el terreno judicial, un tribunal tunecino condenó en ausencia a Ben Alí y su esposa, Leila Trabelsi, a 35 años de prisión por robo y posesión ilegal de grandes cantidades de efectivo. En julio, Ben Alí y su yerno ya habían sido condenados a 16 años de cárcel por corrupción.
El impacto económico de la revolución tunecina se ha evaluado en 2.000 millones de dólares, el 5’2% del PIB.
Yemen:
Desde el 27 de enero, se suceden casi a diario las manifestaciones exigiendo la marcha del Presidente Alí Abdallah Saleh, en el poder desde 1978. El movimiento iniciado por los estudiantes fue reforzado progresivamente por oponentes políticos, tribus importantes y hasta por parte de los generales del ejército.
A pesar de las promesas de apertura y un plan para salir de la crisis propuesto por las monarquías del Golfo, el presidente Saleh se negó a abandonar el poder, desencadenando una ola de violencia en pleno centro de Sanaa, la capital. El presidente yemení resultó herido y tuvo que recibir asistencia médica en Arabia Saudí; pero volvió a Yemen el 23 de septiembre. Desde entonces, se suceden las manifestaciones en las calles de la capital y el régimen continúa su violenta represión.


